Entonces, ¿qué tiene de malo dar las sobras a nuestro perro? Todo, o nada… depende de las sobras que damos, la calidad de nuestra dieta o las necesidades específicas del perro.

sobras perro

La gran mayoría de los alimentos que comemos normalmente, son aptos para nuestros perros, y aportan un suplemento natural a la dieta comercial, además, el hecho de aprovechar “sobras de calidad” nos permite ahorrar un poco de dinero ofreciendo al perro alimentos que de otra forma podrían acabar desechados en la basura.

¿Qué sobras podemos dar a nuestro perro?

Carnes, pescados, verduras y frutas, yogur, quesos y algún plato a base de arroz o patata, las verduras y frutas son buenas para los perros, les aportan vitaminas naturales y enzimas, las carnes, pescados, huevos y quesos aportan grasas y proteína de gran calidad.

¿Qué sobras No debemos darle?

Pasta (sin carne, pescado) a no ser que el perro tenga necesidades extra de hidratos de carbono, dulces, fritos, chocolates, platos demasiado condimentados o que no aportan nada valioso a nuestra mascota, o alimentos prohibidos en cantidades consideradas peligrosas como la cebolla, las uvas o el chocolate.

¿Cómo hacerlo?

También es importante el “cómo”, cuando decidimos aprovechar algunas sobras de nuestra mesa para enriquecer la dieta de nuestro perro, deberíamos seguir algunas pautas básicas.

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  • No alimentar al perro ni durante ni justo después de nuestra comida, para evitar así que se ponga pesado y moleste a la familia a la hora de comer.
  • El día que dispongamos de sobras de calidad, estas deben sustituir una de las comidas del perro para evitar así la sobre alimentación.
  • Es aconsejable que las sobras se guarden y se ofrezcan siempre a la misma hora y sustituyendo una de las comidas diarias, por ejemplo: “la cena” para que el perro sepa cuando debe esperar el alimento natural, evitaremos así que deje de comer su pienso seco esperando las sobras que por supuesto le gustan más.

En casa, sobre todo cuando hay niños, es fácil que parte del menú acabe en la basura, de este menú, podemos separar restos de pollo, tortillas, verduras, guardarlo en un recipiente en la nevera y al acabar el día, posiblemente tengamos un apetitoso y variado plato para nuestro perro, que lejos de “desequilibrar su dieta” lo que hace es aportar “vida” y esto favorece incluso, una mejor absorción de los nutrientes de su alimento seco comercial habitual.

Como en casi todo, si tu perro no ha comido nunca ningún alimento natural, empieza con pequeñas porciones para adaptar su sistema digestivo a la variación normal de la dieta.

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