Algunas de las causas que pueden provocar que tu perro no quiera comer son las siguientes:

¿Por qué mi perro... no quiere comer?

Enfermedades:

Cualquier enfermedad puede causar pérdida de apetito en los perros, sobre todo las que cursan con fiebre o dolor.

Aburrimiento:

Cuando un perro come el mismo alimento una y otra vez durante semanas es fácil que se acabe aburriendo, sobre todo si el perro se alimenta de pienso seco.

Estrés:

Una de las causas más comunes de que un perro deje de comer es el estrés, cuando un perro se encuentra en niveles de estrés elevados, generalmente rechaza cualquier alimento por muy apetitoso que sea.

Dolor:

El dolor es otra causa común, sobre todo cuando se trata de dolores causados por heridas u enfermedades orales como inflamación de las encías o la gingivitis entre otros problemas de la boca.

Pérdida de olfato:

Al no poder oler el alimento, es fácil que el perro no se sienta atraído por el plato y no sienta apetito, a este problema se le llama “Anosmia”.

Cambios en la dieta:

En ocasiones, los perros no aceptan cambios bruscos en la dieta, es una posible causa de rechazo del alimento.

Calor:

Es posible que de forma puntual y en días calurosos nuestro perro no tengas apetito, esto no es nada preocupante y generalmente el perro come más tarde o al día siguiente.

Comportamiento:

Hay perros que utilizan el momento de la comida para llamar la atención, este comportamiento suele ser causa de un “refuerzo negativo”, esto sucede cuando los propietarios se preocupan excesivamente por la cantidad de alimento que come su perro, esto puede crear dos reacciones, que el perro relaciones el momento de la comida con un momento de estrés de su tutor y lo evite, o que aprenda rápidamente que puede conseguir atención extra si rechaza su alimento y lo repita en cada comida.

¿Por qué mi perro... no quiere comer?

Cuando un perro deja de comer un día o dos, no deberíamos preocuparnos, incluso se benefician de un día de ayuno a la semana y es posible que ellos mismos busquen este ayuno de forma voluntaria, pero si un perro deja de comer durante 2 ó 3 días, notamos apatía o algún otro síntoma anormal en su comportamiento es el momento de visitar al veterinario para descartar enfermedades, heridas o cualquier de las causas citadas anteriormente.

En el caso de que existiera una anorexia motivada por una enfermedad o herida, normalmente el tratamiento de la causa resolvería el problema, pero en ocasiones, para controlar la anorexia y mejorar el apetito, el veterinario puede recetar medicación, generalmente complementos vitamínicos potenciadores del apetito o dietas especialmente ricas en energía y nutrientes, sobre todo cuando la causa de la anorexia es una enfermedad crónica como sería la leishmaniasis canina, insuficiencia renal o algún tipo de cáncer.

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