¿Qué es la leishmaniosis canina?

Es una enfermedad crónica que puede ser fatal para el perro que la padece.
Está producida por Leishmania infantum, un protozoo capaz de parasitar un tipo de células del organismo “los macrófagos” que justo son los que deberían luchar contra ella.

Las leishmanias entran en el interior de los macrófagos y los destruyen, de esta forma tienen vía libre para parasitar y destruir otras células.

Leishmaniosis canina (La enfermedad del mosquito)

¿Cómo se transmite esta enfermedad?

Leishmaniosis canina (La enfermedad del mosquito)

La enfermedad se transmite mediante la picaduras de un insecto llamado ”flebotomo” o como se le llama de forma común “el mosquito de la leishmaniaaunque en realidad es una mosca, y no un mosquito.

El flebotomo ingiere sangre con macrófagos cargados de leishmanias,a partir de este momento, si el insecto pica a un perro le infectara con los parásitos de la leishmania.

El riesgo de infección es más alto desde principios de la primavera hasta finales del otoño cuando el mosquito está activo.

¿Qué síntomas presentan los perros afectados?

Leishmaniosis canina (La enfermedad del mosquito)

Pueden aparecer una gran variedad de síntomas y lesiones con distinta gravedad y se pueden diagnosticar distintos cuadros clínicos: cutáneo, visceral o mixto.

Algunas manifestaciones cutáneas más frecuentes son: alopecia, descamación de la piel, úlceras localizadas en (hocico, orejas,contorno de los ojos, etc.) y las extremidades (articulaciones, almohadillas, la punta de la cola, etc.)

En ocasiones los perros afectados por leishmaniosis canina pueden presentar lesiones oculares (conjuntivitis, queratitis, etc.), muy a menudo crecimiento desproporcionado de las uñas y nódulos.

Otros síntomas que se asocian principalmente a cuadros de leishmania visceral son: adenopatías, pérdida brusca de peso atrofia muscular, hemorragias nasales, vaginales, etc. aumento de tamaño del hígado y del bazo, anemia, cojeras y como síntomas de gravedad extrema en fase terminal de la enfermedad insuficiencia renal crónica.

La respuesta inmune particular de cada perro determinará el éxito del tratamiento junto a un buen manejo del propietario y veterinario especializado, también es importante en la fase en la que se diagnostica la enfermedad.

Uno de los problemas que nos podemos encontrar es en perros que no muestran síntomas de leishmaniosis hasta llegar a una fase terminal cuando la pérdida de peso, energía o incluso cambios en el carácter y comportamiento pueden llevar a diagnosticar casos de leishmania visceral, es muy posible que sea demasiado tarde para el paciente y no sea posible su curación.

De ahí, la importancia de la prevención y de un diagnóstico precoz.

¿Cómo podemos prevenir la enfermedad?

La mejor forma de luchar contra esta temida lesi es la prevención, es muy importante seguir las siguientes pautas de protección.

1.- El sistema inmunitario del perro debe ser fuerte

Leishmaniosis canina (La enfermedad del mosquito)

Esto lo trabajaremos a partir de una buena salud general, será imprescindible una alimentación de máxima calidad, evitar el estrés y cuidar su sistema digestivo para potenciar un sistema inmunológico efectivo.

Hay tratamientos como el “LEISGUARD” que son una forma de prevenir que el perro desarrolle la enfermedad a partir de una buena respuesta inmune.

2.- El perro debe llevar un collar especial impregnado en deltametrina

Conocido como “Scalibor” para protegerlo de los flebotomos, dependiendo del clima puede ser necesario su uso durante todo el año ,en zonas frías será suficiente desde primaveras hasta otoño.

Se pueden usar pipetas anti-parásitos aptas como repelente de flebotomos como “ADVANTIX“ que son eficaces durante un tiempo reducido, pero que protegen contra pulgas, garrapatas y otros insectos hasta 4 semanas.
Teniendo en cuenta la duración de protección de cada producto, en zonas endémicas puede ser recomendable el uso conjunto de las dos formas de protección anteriores.

3.- El perro no debe dormir fuera

Ni permanecer en el exterior en reposo desde que cae el sol hasta la madrugada, por lo contrario debería dormir dentro con medidas de protección, como mosquiteras especiales y aparatos antimosquitos.

Acudir al veterinario una vez al año para hacer una prueba de leishmania es indispensable, en zonas con un alto riesgo es recomendable repetir la prueba cada seis meses.

De todas formas y teniendo en cuenta que una vez el perro es infectado, el factor más importante para la curación de la leishmaniosis será la propia respuesta inmune de cada animal, debemos centrarnos en prevenir que el mosquito puede picar a nuestro perro.

¿Te resultó útil esta publicación?

¡Haz click en una estrella para puntuarla!

Puntuación media / 5. Recuento de votos: